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Proyecto educativo

Nuestro propósito es contribuir al desarrollo integral y a la educación permanente de los
jóvenes.

DESARROLLO INTEGRAL

Respetuosos de la pluralidad de la naturaleza humana e interesados en el hombre
completo, impulsamos el desarrollo equilibrado de las diversas dimensiones de la
persona, suscitando, formando y dando oportunidades de pleno despliegue a toda la
compleja variedad de expresiones de la misma.

Esta armonía integradora comprende el desarrollo de todos los aspectos de la persona y
su encuentro con Dios.

La salud, la realización personal, la identidad, la madurez, la integración social y la
propia felicidad, dependen de un desarrollo armónico de todos esos aspectos.

EDUCACIÓN PERMANENTE

Por otra parte, el hombre no cesa nunca de entrar en la vida, de nacer a lo humano, por
lo que su existencia es un proceso de terminación y aprendizaje que nunca concluye.

Ningún aspecto de la educación puede ser reducido a un ámbito o a un período de la
vida, ya que las personas tienen la necesidad y deben tener la posibilidad de aprender
incesantemente durante toda su existencia.

Para que tome conciencia de esta realidad, orientamos al joven hacia el aprendizaje
personal, la autoformación y la superación constante.

 

Fundamento de nuestra propuesta

Como Movimiento educativo orientamos nuestra acción a partir de PRINCIPIOS:

  • Deberes para con Dios.
  • Deberes para con los demás.
  • Deberes para con uno mismo.

Presentados los mismos en tres planos de relación:

  • Relación con uno mismo.
  • Relación con el mundo.
  • Relación con Dios.

Relación con uno mismo

En este plano nuestro esfuerzo está puesto en orientar las energías del joven hacia
su propio desarrollo personal, propiciando un espacio educativo para:

  • la constante y libre toma de decisiones.
  • la progresiva responsabilidad con las opciones elegidas.
  • el descubrimiento de su vocación.
  • la realización de su proyecto de vida.
  • testimonio de los valores a los que adhiere.
  • la valorización del respeto y el cuidado de su cuerpo.

Consciente de su dignidad como persona y capaz de animar su cambio personal.

Relación con el mundo

En este plano ponemos énfasis en propiciar un espacio educativo para:

  • el compromiso y respeto a la dignidad del otro.
  • la manifestación de los afectos.
  • la responsabilidad con el bien común.
  • la cooperación solidaria entre las personas.
  • la participación democrática.
  • la acción comunitaria centrada en la atención de los más necesitados.
  • establecer una relación de respeto y cuidado de la naturaleza.
  • ser consciente de la acción transformadora de la persona sobre el medio.
  • valorar la influencia de la naturaleza sobre el hombre.
  • la humanización de la ciencia y la tecnología.
  • Conscientes de su protagonismo en la historia y del sentido universal del hombre, reconociendo que la lealtad para con su patria es una fuente para la promoción de la paz y la cooperación con los otros pueblos.

 

Relación con Dios

En este plano de relación nuestra propuesta propicia un espacio educativo para:

  • trascender el mundo material.
  • un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.
  • adherir a principios y valores espirituales.
  • dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.
  • respetar las convicciones religiosas de los demás.
    Para quienes su Fe se expresa en una religión determinada los invitamos a asumir su anuncio y a vivirlo en la comunidad de su iglesia, compartiendo la fraternidad de los hombres unidos en la Fe, siendo fieles a sus convicciones, signos y celebración.

Les invitamos además a vivir alegremente su Fe, con respeto hacia quienes buscan,
encuentran o viven respuestas diferentes ante Dios, abriéndose hacia el interés a
la comprensión y al diálogo ante las opciones religiosas de los demás.

Una persona que adhiere a estos principios tiene un sentido espiritual para su vida
que trasciende el mundo material, a la vez que se libera de posiciones sectarias.

 

Una propuesta educativa

Como Movimiento de jóvenes destinado a la educación no formal, nuestra acción se
realiza mediante lo que denominamos el Método Scout.

“El Método Scout es un sistema de auto-educación progresiva a través de:

  • Una promesa y una ley
  • Aprender por la acción
  • Pertenencia a pequeños grupos (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la guía de adultos, el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidad y entrenamiento hacia al auto-gobierno tendiente al desarrollo del carácter y la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar.
  • Programas progresivos y estimulantes de actividades variadas basadas en los intereses de los participantes, incluyendo juegos, habilidades útiles y servicios a la comunidad, teniendo lugar mayormente al aire libre en contacto con la naturaleza.” (1)

En nuestra práctica el método scout se manifiesta a partir del aprendizaje activo, 
conteniendo los siguientes elementos :

  • El aprendizaje por el juego 
  • Asociándose para el juego 
  • Las reglas del juego 
  • El adulto en el juego 
  • La naturaleza, el lugar del juego 

EL APRENDIZAJE POR EL JUEGO

Pensamos que los jóvenes realizan aprendizajes significativos cuando tienen la
oportunidad de explorar el medio en que se desenvuelven, la posibilidad de
experimentación concreta, de descubrir nuevos ámbitos, de imaginar, proyectar,
construir y recrear su realidad.

Los Scouts de Argentina pensamos que la forma privilegiada de aprendizaje se da
mediante el juego, entendiendo éste como la forma principal de relacionarse con el
medio.

Planteamos el juego como espacio de experiencias, en que el joven no es un espectador
sino que toma un rol activo. En el juego Scout adoptará roles diversos, descubrirá reglas,
se asociará junto a otros, asumirá responsabilidades, medirá fuerzas, evaluará sus
aciertos y sus errores.

El juego Scout es un juego en equipo, es un juego social.

La asociación de jóvenes en pequeños grupos, facilita el establecimiento de una
atmósfera adecuada para la identificación y realización de proyectos o intereses
comunes; el conocimiento del otro, la creación de verdaderos lazos afectivos, el
desarrollo de comportamientos sociales y la adquisición de valores.

La acción en el pequeño grupo surge de los intereses, de la imaginación de sus
integrantes, y se convierte en el motor del trabajo cooperativo.

Es en el pequeño grupo donde los jóvenes comienzan a participar en la toma de
decisiones y en la cogestión de sus proyectos. Esto conduce al aprendizaje del ejercicio
democrático, la búsqueda del consenso la confrontación de ideas y la cooperación.

Es el pequeño grupo en acción, el que permite a cada uno de sus integrantes asumir roles
o papeles, los que al ser desempeñados conducen a la progresiva aceptación de
responsabilidades.

El joven responsable de un rol en la vida del equipo se convierte poco a poco en
responsable de si mismo, de su propia educación, de su vida.

LAS REGLAS DEL JUEGO

En el juego Scout las reglas no se imponen, ni se estudian de un reglamento, se
descubren en el juego mismo, se ponen en práctica y por fin se incorporan como algo
personal y valioso.

En la Ley Scout están las reglas del juego que propone el Movimiento. En la Promesa
Scout, la manifestación del libre compromiso del joven en hacer todo lo que de él
dependa para vivir de acuerdo con la Ley.

La fuerza transformadora de las reglas del juego Scout-Promesa y Ley -radica en la
adhesión libre y voluntaria de los jóvenes a vivir el modelo de persona que proponen.

La Promesa y la Ley Scout, son las expresiones en un lenguaje comprensible, de los
Principios que orientan nuestra acción.

EL ADULTO EN EL JUEGO

El rol del adulto en el juego que el Movimiento Scout propone, es el de propiciar y
facilitar que el juego se realice, que sea enriquecido, que todos participen plenamente y
que a partir de la participación puedan crecer, descubrir, construir, aprender. En síntesis
dar un paso más en el camino de su desarrollo.

La tarea del adulto implica, desde su madurez, ubicarse en el plano de los chicos para
así, consciente de sus necesidades e intereses, acompañar a los jóvenes con alegría en la
marcha de su crecimiento.

Establecer verdaderos lazos afectivos que permitan un diálogo enriquecedor respetuoso,
una sana y correcta puesta de límites y la cooperación para el aprendizaje.

LA NATURALEZA, EL LUGAR DEL JUEGO

La naturaleza es el ambiente privilegiado del juego Scout. La naturaleza como escenario
de reencuentro con la Creación, con la armonía de nuestros ritmos interiores y con los
desafíos que llevan al hombre a organizarse socialmente y a encontrar un sentido nuevo y
sano a la vida en grupo, en sociedad.

La naturaleza como el instrumento pedagógico que permite ubicarnos frente a desafíos
que reclamen la creatividad, la imaginación. Desafíos que deban ser superados junto a
otros.

 

(1) Art. 3 de la Constitución de la Organización Mundial del Movimiento Scout ASOCIÁNDOSE PARA EL JUEGO

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