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Proyecto: Patronos para rama Castores

by • 14 agosto, 2017 • Patronos, PrincipalComments (1)771

 

Los dos pastorcitos de Fátima, Jacinta y Francisco Marto, no fueron canonizados por Francisco por haber sido testigos de las sensacionales apariciones de la Virgen en 1917, sino por cómo vivieron y testimoniaron la fe en sus escasos años de vida, más allá de la oposición, amenazas y hasta castigos sufridos a tan corta edad.

Los dos hermanitos nacidos en el pueblo de Aljustrel, que se convirtieron en los primeros niños santos, no mártires, murieron en 1919 y 1920, pocos años después de las apariciones, debido a la “española”, la famosa epidemia de gripe que hizo estragos en Europa

Según los relatos de su prima Lucía -monja de clausura que murió en 2005, a los 95 años y que también está en proceso de beatificación-, los niños rezaban, ayunaban, hacían sacrificios y meditaban. Además, sabiendo que iban a morir prematuramente, como les había anunciado la “Señora” en uno de sus mensajes, no se quejaban, sino que seguían rezando, felices de “ofrecer su vida a Dios para la conversión de los pecadores”.

Para que Jacinta y Francisco llegaran a ser beatos, en el año 2000, un proceso difícil que duró casi medio siglo, fue necesario que se declararan sus virtudes heroicas, en 1989, así como su intercesión para un milagro, una prueba indispensable. Este sucedió el 20 de febrero de 1989 en Leira, cuando María Emilia Dos Santos, una mujer que yacía paralizada en cama desde hacía 22 años, inexplicablemente, volvió a caminar. Ese día era el aniversario de la muerte de Jacinta.

El segundo milagro por su intercesión, que les abrió la puerta a la canonización, fue promulgado el 23 de marzo pasado y tiene que ver con la curación inexplicable de un niño brasileño, Lucas Maeda de Olivera, de la diócesis de Campo Mourao, Paraná. A los seis años, el chico se cayó desde la ventana, de una altura de 6,5 metros, en un accidente que le provocó un trauma crónico encefálico terrible, que incluyó pérdida de líquido cerebral, del que pudo salvarse milagrosamente. Su padre, que estuvo junto a él presente en la ceremonia de canonización, les rezó a los pastorcitos de Fátima.

El motivo del retraso de la beatificación de los niños, según expertos, se debió a razones teológicas: “¿A qué edad puede decirse que una persona joven es capaz de realizar actos de virtud hasta el grado heroico?”, era la pregunta que se planteaba la Iglesia.

Cuando los pastorcitos fueron beatificados por Juan Pablo II, en el año 2000, el postulador de la causa de su beatificación, el padre jesuita Paolo Molinari -fallecido hace unos años-, destacó su comportamiento durante el período de las apariciones. Entonces, Francisco y Jacinta siguieron siendo “niños normales que, respondiendo a la gracia de Dios que trabajaba en ellos, demostraron que estaban listos para poner de lados sus intereses personales para satisfacer a Dios y a sus vecinos y lo hicieron con alegría”.

En base a los relatos de su prima Lucía, el padre Molinari recordó que Francisco “era bastante reflexivo y taciturno, bueno, conciliador, listo para darse a los demás y no peleador”. Jacinta, dos años más pequeña, en cambio, “era una niña más bien animada y sensible, irritable y caprichosa, que fácilmente se enojaba”, pero “con un corazón bueno, de carácter dulce y tierno”. A ella le gustaba bailar y recolectar flores con Lucía, jugar, tocar

 

la flauta y cantar. Incluso antes de su encuentro con “la Señora de blanco” los tres niños solían rezar juntos mientras cuidaban a su rebaño y recitaban el rosario, algunas veces, rápido, para tener más tiempo para jugar.

Luego de las primeras apariciones -que en total fueron seis, de mayo a octubre de 1917-, en plena Primera Guerra Mundial, aunque la Virgen les había pedido que mantuvieran el secreto, Jacinta le contó a su madre y enseguida el vecindario se enteró del impactante evento. La noticia comenzó a correr como reguero de pólvora. Tanto es así que en agosto de 1917, centenares de personas comenzaron a llegar a Cova de Iría (donde hoy se levanta el Santuario), para el día de las apariciones.

Entonces, el alcalde de la localidad arrestó a los niños y los amenazó con freírlos vivos en aceite hirviendo si no admitían que su historia era falsa. Pese a esto y a otras amenazas y castigos, los niños nunca se rindieron, destacó Molinari, que subrayó que se mantuvieron firmes en su fe en “Nuestra Señora”, que fue creciendo con el pasar del tiempo, hasta su muerte. Por eso Molinari siempre resaltó que Francisco y Jacinta llegaron a la santidad no por haber sido testimonios de las apariciones, sino porque, a su corta edad, vivieron en forma heroica sus virtudes cristianas.

Los tres pastorcitos a quienes se les apareció la Virgen en Fátima son Lucía de Jesús Dos Santos (que tenía 10 años) y sus primos Francisco (9) y Jacinta Marto (7), canonizados hoy por Francisco, convirtiéndose en los primeros niños santos, no mártires, de la Iglesia católica.

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JUSTIFICACIÓN DE LA ELECCIÓN DE ESTOS SANTOS:

Teniendo en claro que proponemos un estilo de vida en donde su propuesta educativa plantea el “aprender haciendo” a través del juego. Es que debemos tener claro las características para las niñas y niños entre los 5 y 6 años para comprender ésta propuesta.

Pequeñas notas:

  • Atraviesan por cambios evolutivos, tanto físicos como emocionales.
  • Se evidencia una marcada diferencia entre los 5 y 6 años.
  • Son muy activos, y tienen un corto período de atencional el cual va aumenta gradualmente.
  • Van mejorando su motricidad como sus habilidades motoras.
  • Presentan una creciente y evidente curiosidad por la constitución de su cuerpo, ya tienen esclarecida su identidad sexual aunque no toman conciencia aún de las normas sociales.
  • Tienen dificultad para tener cuenta el punto de vista o pensamiento del otro (ya sean pares o adultos). Gracias a la interacción con sus pares y adultos van logrando que tienda a desaparecer.
  • Respetan las normas establecidas por el adulto y se molestan cuando no son cumplidas y se va acrecentando la preocupación por lo correcto y lo incorrecto.
  • En general son perseverantes, les gusta superar dificultades y van tomando conciencia de las normas preestablecidas.
  • Van poniendo a prueba al otro para descubrir sus propios límites como los del adulto responsable.
  • El juego simbólico es una fase muy importante del pensamiento, donde gracia a la adquisición del lenguaje comienza a desarrollar las representaciones mentales que les permite evocar situaciones, objetos, gestos sin que los mismos estés presentes.
  • Se interesan ampliamente por toda actividad que requiera poner su creatividad en desarrollo, al ir creciendo quieren poner producir una obra, ser autores. Con los cual van pudiendo organizándose y les comienza a importar la opinión del otro.
  • Es fundamental su entorno familiar, necesitando también relacionarse con otros. Lo ayuda a ir teniendo más independencia y libertad.
  • Demuestran su afecto y son muy espontáneos, expresivos y alegres.
  • Comienzan a transitar  la etapa del juego socializado, comparte situaciones de juego y materiales, juega con grupos numerosos, les gusta participar, cooperar y mantener la unidad grupal.
  • Los niños de esta edad son muy curiosos acerca de Dios.
  • Les gusta mucho escuchar historias y cantar canciones que los nutren espiritualmente y poder llevarlo a su vida cotidiana.
  • Ven claramente la figura de Jesús como su amigo cercano o a María como mamá que nos cuida, pero aún no pueden descubrir a Dios y diferenciarlo de Cristo.
  • Se puede trabajar el sentido de creación (por Dios) y hecho (por el hombre), descubriendo de a poco lo que ellos pueden hacer.

Teniendo presente la pequeña biografía de Francisco y Jacinta y las características de nuestros Castores, es que podemos ver cómo ellos pueden ayudar en el crecimiento de nuestros niños.

 

La vida en la naturaleza: siendo éste el lugar físico ideal para el desarrollo de las actividades que se proponen. La vida de los pastorcitos se desarrolla plenamente al aire libre, su lugar de cuidar sus rebaños, sus juegos, sus oraciones, todo lo harán al aire libre.

Las máximas: Los niños de ésta edad van aceptando pequeños acuerdos y van pudiendo construir compromisos por períodos cada vez más prolongados.

Al conocer la historia de los Pastorcito leemos como al encontrarse con la hermosa dama se les pide que hagan silencio de sus encuentros, pero es justamente Jacinta, la más pequeña la que no puede callar por mucho tiempo y lo comparte con su mamá, iniciándose las peregrinaciones hacia el lugar donde se presentaba nuestra Madre.

Pero al ir pasando el tiempo, serán fieles a los pedidos de la Virgen, aún ante el anuncio de que pronto se encontrarían con el Señor.

Ayudar a los demás: Van descubriendo como ayudar a partir de diferentes acciones a su grupo más cercanos, la familia y los amigos.

En referencia a nuestros Pastorcitos, la ayuda es constante, al internarse en la historia de sus vidas, se verá como constantemente se van apoyando uno con el otro. A Francisco lo angustiaba mucho ver a la Señora, pero no poder escucharla, sin embargo Lucía comprender su dolor y lo alienta constantemente a mantenerse fiel.

Se enseñan mutuamente a rezar, a no defraudarse. Cuando están frente al alcalde y son obligados a decir que sus visiones son mentira, ellos se unen y con la fuerza de los tres se mantienen firmes.


El educar a través del juego:
El juego para esta edad es muy importante, permite a cada niño descubrir, conocer, recrear, canalizar emociones, etc.

Los niños descubren a la Señora, en su juego cotidiano, que se unía a la vida de pastores que ellos llevaban. Es en ese lugar, al aire libre, disfrutando de su niñez, la Madre le habla a esa inocencia, a esa pureza que los niños tienen.

 

El marco simbólico: El ambiente de fantasía.

No hay mejor marco para hablar con los niños, que ésta Madre que se presente a unos niños  que vivieron y testimoniaron la fe en sus escasos años de vida, más allá de la oposición, amenazas y hasta castigos sufridos a tan corta edad, convirtiéndose en los primeros niños santos, no mártires, de la Iglesia católica.

Para continuar con la justificación podemos tener presente que:

Telón de fondo: Estos espacios deben propiciar espacios que fomenten:

La curiosidad: La misma que tuvieron los pastorcitos cuando vieron ese gran destello en el campo.

El descubrimiento: Igual que cuando Lucía, Jacinta y Francisco ven y uno de ellos oyen  por primera vez a esa hermosa mujer.

El aprendizaje: En cada uno de sus encuentros iban aprendiendo nuevas cosas, no solo los mensaje que la Virgen les comparte, sino también la importancia de la oración, que lo reflejaban en el rezo diario del rosario.

Máximas de la colonia: que se expresa en el “Yo quiero”, fácilmente se puede pensar en el “Yo quiero” que expresaron los pastorcitos a; seguir encontrándose con la Señora, a obedecer sus pedidos, a rezar diariamente el rosario, etc.. Y surge tranquilamente que ellos se han AYUDADO mutuamente, además de hermanos o primos con Lucía, eran AMIGOS, y ante la peor noticia que pudieron recibir (su pronta partida al cielo), la tomaron con optimismo y vivieron todos los encuentros con ALEGRÌA.

El lema: A los Castores les recuerda el pequeño compromiso que han tomado con los demás, en la vida de los Pastorcitos podemos encontrar el disfrute que tuvieron de poder en común sus encuentros con la Virgen. Siempre fueron desinteresados aunque le prometieran miles de cosas para que nieguen sus visiones, y siempre fueron generosos en dar a conocer lo que María les pedía.

El Saludo: Los Castores aceptan la protección y cuidado de sus mayores, que mejor gesto que aceptar el cuidado de nuestra Madre como lo hicieran Lucía, Jacinta y Francisco.

Hasta aquí he tratado de marcar cómo podemos pedir a los Pastorcitos de Fátima que intercedan por nuestros Castores.

“niños normales que, respondiendo a la gracia de Dios que trabajaba en ellos, demostraron que estaban listos para poner de lados sus intereses personales para satisfacer a Dios y a sus vecinos y lo hicieron con alegría”

Sin más y quedando a su disposición, me despido pidiendo que todo éste trabajo sea para gloria del Gran Jefe. Que Nuestra Madre nos cuide y proteja.

 

Siempre Lista

M.S. María Claudia Navarro
Auca Alegre

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One Response to Proyecto: Patronos para rama Castores

  1. Luis tute dice:

    Muy muy bueno todo el trabajo de justificacion realmente es in placer leer este documento beso en casa tute

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